SUBTÍTULO

"Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad". D.L. Córdoba

domingo, 28 de noviembre de 2010

De conceptos va el asunto II

Tras este concepto fundamental (desadaptación), se analizaron otros términos que se han tenido presente siempre en los distintos trabajos elaborados a lo largo de la carrera, pero que nunca habían sido tan detenidamente examinados como en la clase de este día, ya que si hubiese sido así la unanimidad entre los asistentes a la hora de compartir su definición personal en clase habría brillado por su presencia, y esto no ocurrió.

En cuanto a la definición pobreza cabe decir que en las sociedades del bienestar hace referencia a un estado de carencia no sólo y exclusivamente económico y/o material. El umbral de pobreza, no obstante, sí es un cálculo que intenta marcar un límite medible de esta situación de carencia. La diferencia entre pobreza y desadaptación es que el primero si conlleva “ausencia de”, mientras que el segundo no.

Por desigualdad se entiende la distancia que existe entre los miembros de una misma sociedad en cuanto se refiere a acceso a recursos y oportunidades. Atendiendo a esta definición, la desigualdad podría considerarse una causa de pobreza.

Gran parte de la sesión pasada giró en torno a hallar la diferencia entre marginación y exclusión social. Previamente a esta clase, a mi entender, marginación social hace referencia a prescindir, omitir y devaluar la opinión y el papel que un determinado grupo de personas juega en la sociedad. Por otro lado, exclusión social sería la dificultad en el acceso a determinadas oportunidades, que una sociedad brinda, para determinado grupo de personas. Entre la situación de inclusión y de exclusión se encuentra la vulnerabilidad. La situación de vulnerabilidad es ese estado en el que se encuentran aquellas personas que son susceptibles de sufrir el fenómeno de la exclusión social. En épocas de crisis económica o social, el tamaño del grupo de personas que se hallan en esta situación aumenta.
Para que se entendieran estos conceptos, cada uno aporto su concepción personal acerca de ambos conceptos y de su relación y, gracias a la aclaración de la profesora, se pudo entender que la respuesta se encontraba en un lugar tan simple como es la raíz de la palabra. Así, la persona marginada se encuentra al límite de la sociedad, pero está integrada en ella y la persona excluida se halla fuera de la misma.

De conceptos va el asunto I

En la clase del pasado jueves 25 de noviembre se trataron los conceptos del tema 1, previamente leídos en las lecturas obligatorias del mismo tema. Conceptos que, tal y como se comentó en esta sesión, son importantes conocer, aunque más importante es saber trabajar con ellos.

El primer término analizado fue el de sesadaptación. Son varias y variadas las definiciones que hacen referencia a este concepto. Todas, de una forma u otra, la describen como un proceso en el que se produce un conflicto en la relación entre el individuo y su medio. Cabe destacar los siguientes matices de los autores que se han encargado de definir este concepto: la bidimensionalidad (subjetiva y objetiva) de este proceso, señalada por Panchón (1994); el carácter cultural (por ejemplo, una persona mayor aquí puede ser desadaptada y en otra sociedad todo lo contrario) de Vega (1989); y la afirmación de Casas (1988) de que el individuo se encuentra en situación de dificultad para participar en la dinámica interrelacional del medio.

La diferencia entre inadaptación y desadaptación es prácticamente irrelevante dado que ambas palabras son utilizadas por los expertos indistintamente. No obstante, que sea ínfima no significa que no exista. Esta radica en una cuestión temporal. Así el desadaptado sufre un proceso de desadaptación en un momento concreto con una duración determinada y el inadaptado es aquel incapaz de adaptarse a su medio. Así, la responsabilidad del suceso en el primer caso puede recaer en el individuo y en su medio, pero en el segundo es el individuo el único “culpable”. A pesar de todo esto, yo me pregunto, ¿para qué preocuparse en delimitar la diferencia entre dos nociones, si luego se emplean indistintamente?...

Curiosamente, al igual que ocurre con fenómenos globales de apariencia negativa (crisis, discriminación…), existen varios tipos de inadaptación: social, biológica, personal, familiar, cultural, escolar… Es importante recalcar la idea debatida en clase de que la desadaptación no es siempre perjudicial para el ser humano, sino que en más de una ocasión surge como respuesta natural ante la búsqueda de la acomodación a una serie de circunstancias que sí cumplan con los objetivos y necesidades del individuo.

Ayerbe (1991) materializa la desadaptación en diversas situaciones que, una vez vistas en clase, se pueden concluir como factores cuya presencia debe ser cuasi unánime para que se pueda estar hablando de proceso de desadaptación. Estas son:
· Inadecuada utilización de los elementos circundantes.
· Dificultades para vivir en sociedad.
· Falta de participación activa y constructiva.
· Pertenencia y participación a un grupo que tenga finalidades alejadas a las de su sociedad.
· Ausencia de elementos materiales o inmateriales necesarios para que sea posible una participación social aceptable.
· Marginación de cualquier tipo.

ACOGIMIENTO FAMILIAR. Legislación e Instituciones

Para completar la entrada anterior, se mencionará a continuación una serie de aspectos formales referentes al tema del Acogimiento Familiar.

En Andalucía esta medida ha sido desarrollada jurídicamente a través del Decreto 282/2002 de 12 de Noviembre de Acogimiento Familiar y Adopción. Este decreto defiende la primacía de la medida de acogimiento frente a las otras previstas en la ley. Así, en el supuesto en el que fuera necesario que, en aplicación de las figuras de guarda o tutela, un/una menor tenga que verse temporal o definitivamente privado de la convivencia con sus padres o tutores, en principio, la alternativa más apropiada pasa por la integración familiar. Dándole al menor la posibilidad de desarrollarse en una familia, ya sea dentro de la propia extensa o en otra familia, a la vez que de mantener la vinculación con su núcleo familiar más cercano (padres y hermanos, en su caso).

Por otro lado, mencionar que actualmente la Junta de Andalucía trabaja con 11 Instituciones Colaboradoras de Integración Familiar para el Acogimiento, entidades que cuentan con equipos de profesionales en el campo de la psicología, el trabajo social y el derecho. Algunas de ellas son Aldaima, con sede en Granada, o Fundación Márgenes y Vínculos, presente en casi todo el territorio andaluz.

En Andalucía, el Programa de Acogimiento Familiar de Urgencia está vigente desde 2008. Tal y como se afirma desde la Oficina de la Portavoz del Gobierno andaluz, este programa ha conseguido que el año pasado se redujera un tercio el número de niños menores de dos años que tuvieron que entrar en centros de aplicación de medidas de protección. No obstante, el número de familias de acogida sigue siendo insuficiente y la Consejería de Igualdad y Bienestar Social prepara una nueva campaña de sensibilización para conseguir que el número de familias acogedoras que formen parte de este programa aumente.

Enlaces relacionados con esta entrada:
http://www.juntadeandalucia.es/presidencia/portavoz/sociedadysalud/027510/acogimiento/familiar/urgencia/evitado/ano/menores/anos/ingresasen/centros/proteccion http://www.coaatgr.es/descargas/publico/rincon-solidario/aldaima.pdf
http://www.fmyv.es/contacta.php

domingo, 21 de noviembre de 2010

ACOGIMIENTO FAMILIAR. En busca de un hogar

La tarde del pasado lunes 15 de noviembre, la clase recibió a Rocío Fernández Gálvez la cual trabaja en Acogimiento Familiar, para que diera una conferencia a acerca de este tema y resolviera las muchas preguntas que la clase teníamos que hacerle, dado que este es un tema que, a nivel profesional, a muchos interesa y que a otros tantos apasiona. Rocío iba acompañada por otra profesional que trabaja en un Centro de Acogida y que en el próximo seminario no hablaría sobre este tema.

La conferencia comenzó con una dinámica en la que cada grupo tenía que compartir cuales eran los requisitos para ser una familia y cuáles eran las características de los menores que son atendidos desde el acogimiento familiar. Estos fueron:

Requisitos Familias
- Nomas de convivencia.
- Situación legal y/o socialmente reconocida.
- Lazos de afectividad padres y niños/as.
- Capacidad satisfacer necesidades básicas (alimentación, afecto…).
- Protección (seguridad, apoyo).
- Bienestar de sus miembros (escolarización).
- Socialización primaria.
- Ayuda mutua.
- Roles.
- Estrategia menores autónomos.

Menores
- Menores en situación de desamparo.
- No tengan familia (no tutor).
- Problemas adaptación (delincuencia).
- Menores maltratados.
- Menores en riesgo de exclusión.
- Derechos de menores en riesgo.
- Núcleo familiar desestructurado.
- Falta capacidad familia (discapacidad).
- Algunos menores inmigrantes.
- Absentismo.

Este ejercicio se desarrolló de una forma un tanto caótica, dado el gran número de personas que asistimos, por lo que su utilidad no pudo con la desatención de los que allí nos encontrábamos.

En el resto de la conferencia, sin contar los momentos puntuales en los que Rocío pudo exponer aquella información que había preparado, la profesional de Acogimiento familiar se dedicó a responder las preguntas de los insistentes alumnos. No obstante, la información que facilitó al atender estas cuestiones fue de gran utilidad para aquellos que, como yo, en esto del acogimiento familiar andaban un poco perdidos. Destaco y agradezco la sinceridad de las dos ponentes en sus exposiciones y respuestas, al presentarnos una realidad que, de nuevo en lo social, por distintos factores, dista mucho del la situación ideal a la que se aspira.

Como ideas básicas principales, decir que el acogimiento familiar es aquella medida de protección del menor, alternativa al ingreso y/o permanencia en centro acogida, en la que, durante su proceso, el menor mantiene vínculos con su familia biológica a través de visitas, cuando no es perjudicial para el mismo. Se prioriza esta medida para evitar la institucionalización. Es una entidad pública la que asume la tutela menor, mientras que la guarda del menor pasa a la familia acogedora. Los profesionales encargados del acogimiento forman parte de un ETF (Equipo de tratamiento familiar).
Así, en función de su duración, existen dos tipos de acogimiento: simple. Dentro de este se encuentra el de urgencia, menores de 0 a 6años, dura de 0 a 6 meses, con posibilidad de ampliación, dependiendo del caso; permanente, menores de edades superiores, con una menor probabilidad de mejora de la situación de los padres, que puede contar con visitas sin supervisión, de mutuo acuerdo. Si el acogimiento se da en función del consentimiento o no de los padres, este puede ser administrativa, en el primer caso, o judicial, en el segundo. En esta última, el acogimiento es acordado por una entidad judicial.

Los menores acogidos son menores de edad no emancipados. Los menores mayores de 12 años prestarán su consentimiento al acogimiento.

Por último, cabe señalar también el hincapié que Rocío hizo en que quedara claro que el Acogimiento es distinto de la Adopción. Aunque los dos persiguen lo mismo, la protección del menor, su procedimiento, tramitación, objetivos… son distintos. Su principal diferencia es que en el acogimiento se mantiene contacto con la familia biológica (en proceso de rehabilitación).

sábado, 20 de noviembre de 2010

Caminante...


El pasado jueves 18 de noviembre se nos pedía en clase que comentásemos en nuestro blog nuestra opinión con respecto a la asignatura, a cómo nos sentíamos…

Por dónde empezar… En mi opinión, lo abrumador de esta asignatura no se halla en que estoy acostumbrado a que se nos dé una especie de “orden” a la hora de llevar la asignatura o tampoco en la carta blanca que se nos ofrece para lo mismo. Lo que me perturba es el hecho de que me exijan lo que me deben exigir, y no tanto por el esfuerzo que supone, como porque ha llegado la temida hora en la que la realidad se ha puesto delante de mí y debo conquistarla.

Se nos brinda una oportunidad de aprender de una forma distinta, peculiar pero, aparentemente, eficaz. Nosotros marcamos el ritmo, nosotros elegimos que aprender. No obstante, pese a lo satisfactorio que pueda resultar esta metodología, el estrés, la falta de tiempo, la saturación y otros factores nublan este hecho. En muchas ocasiones, lo único que percibo son más tareas, más actividades vacías cuya utilidad es cuestionable y cuya motivación es hacerla y no aprender… Aunque, ahora que lo pienso, el reto estaría en lo que consiste la intervención, en desaprender lo aprendido…

Así, entiendo que se trata de ser autónomos, de ser críticos, en definitiva de involucrarse uno mismo con su aprendizaje al igual que lo hace y lo tendrá que hacer con el resto de aspectos de su vida. Y aunque me inquiete y me abrume intento que esta situación no vicie mis ganas de aprender esta asignatura y de trabajar, y a veces lo consigo gracias a la condición de que lo que aprenda o no depende de mí. En relación a esto, una frase que me sirve de brújula en varios aspectos importantes de mi vida y que también serviría para esta reflexión:
"Caminante no hay camino, se hace camino al andar..." (A.Machado)

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Gitanos de la Unión II

ACTIVIDAD: GITANOS DE LA UNIÓN

1) Identifica la problemática y el colectivo al que afecta:
La exclusión de los gitanos rumanos.

2) Trata de establecer las causas de la misma.
- Criminalización del colectivo.
- Falta de redes sociales. No se define ningún lugar de procedencia de los gitanos rumanos. No hay territorialidad ni, por lo tanto, amparo.
- Son “cabeza de turco” de la acción política que intenta justificar el paro y la crisis económica.

3) Adelanta las posibles consecuencias de la misma si no se arregla.

Ante la expulsión:
- Éxodo de grandes masas de población hacia otros países con un considerable nivel de bienestar social.
- Revueltas y manifestaciones en contra de esta medida, por parte tanto de personas afectadas como de otros defensores de esta causa, que pueden provocar altercados civiles que alteren la estabilidad social y política.

Ante la exclusión:
- Creación de guetos, asilamiento social.
- Enfrentamientos que propician la conducta discriminatoria.
-Rechazo a la posibilidad de entendimiento y acuerdo común. Este rechazo conlleva a la incomprensión de dicha posibilidad.

4) Propón diferentes vías de y distingue cuales serían eminentemente educativas.
Las tres medidas que a continuación propongo son de carácter educativo, a mi entender. Todas ellas giran en torno a cambiar la visión que la sociedad tiene del colectivo de gitanos rumanos, a través de:

- Fomento del diálogo:
Crear grupos de discusión dentro de una comunidad, en el que participen tanto gitanos como no gitanos, cuyo fin no sea más que el hecho de que ambas partes mantengan contacto. En un primer momento, dentro del diálogo que se dé en estas reuniones, se tratarían temas en los que ambos grupos estuvieran de acuerdo, y así serían conscientes de que además de diferencias, también tienen muchas cosas en común.

- Fomento de la empatía:
Crear grupos dentro de una misma comunidad en la que participen tanto gitanos como no gitanos. El desarrollo de roll-playing ayudaría a ambos grupos a ponerse en la piel del otro y a comprender su situación. Otra herramienta, la cual requiere de más compromiso, sería que ambos grupos habitaran durante un tiempo en las zonas donde residen el otro grupo.

- Convivencia:
Formar y educar a educadores de las instituciones educativas de tal forma que la transmisión del respeto y de la solidaridad sean una prioridad. Así, el niños/a que acuda a estas aulas, sea gitano o no, no necesite saber de igualdad y desigualdad porque no se verá “distinto al otro”. Esta concepción igualitaria ayudaría a movilizar a esos infantes para conseguir un cambio en su comunidad que estuviese acorde con sus ideas.

Gitanos de la Unión I

El pasado jueves 28 de octubre vimos y analizamos el reportaje titulado Gitanos de la Unión.

La expulsión de los gitanos rumanos de Francia es un tema cuya importancia y repercusiones concierne no solo a este país sino también al resto de la Unión Europea. El gobierno de Nicolas Sarkozy justifica esta medida en razones de orden público y aclara que las repatriaciones afectarán a casos individuales concretos en situación de irregularidad. La realidad, por el contrario, no es tan “políticamente correcta”. El principal motivo por el que este grupo de personas es desterrado radica en su condición étnica común, y no en sus antecedentes penales, su situación laboral o cualquier otro aspecto de peso cuya consideración se daría en caso de que la persona fuera de origen, por ejemplo, francés.
En el caso de España, el colectivo de gitanos, sean rumanos o no, componen una minoría presente en la mayoría de ciudades del país. Tal y como se observa en el reportaje, pese a las personas que son ejemplo de tolerancia, respeto y aceptación del proceso lento de adaptación plena que llevan a cabo gitanos rumanos, existe un gran número de ciudadanos cuyas impresiones del colectivo de personas gitanas no llegan a coincidir con la verdadera situación en la que estas se encuentran actualmente.

Estos estereotipos se fundamentan en la generalización y forjan un rechazo hacia cualquier persona cuyo contexto diste lo más mínimo del suyo. La causa: el miedo que, tal y como su definición indica, surge como reacción lógica ante lo desconocido. Se podría decir que son pocas las personas que conocen que solo el 4% de los gitanos vive en chabolas.

El problema de esta generalización y de este desconocimiento plantea la posibilidad de considerar la cuestión de la desadaptación de los gitanos como un asunto de dos: del grupo excluido y de la sociedad excluyente. Si la finalidad de cualquier intervención social o educativa es cambiar la realidad, es fundamental que aquellos, de un bando o de otro, que presenten conductas que alteren el desarrollo armonioso de la comunidad, desaprendan lo aprendido.

Así, sería conveniente que la persona gitana que perjudique su entorno y a las personas que en él se encuentran asumiera una serie de normas de convivencia basadas en el beneficio común y la solidaridad, y que la persona no gitana se preocupara por conocer la situación en la que los gitanos viven para descubrir la verdad y destruir aquellos miedos que alejan a dos personas que comparten más que lo que no comparten.

lunes, 1 de noviembre de 2010

·Tolerancia 0·

En la clase del pasado jueves 21 de octubre trabajamos el artículo Peligro: la cohesión social se agrieta de C. Morán.

La cohesión social se puede entender como el fenómeno que explica que los miembros de una determinada colectividad interactúen entre sí y con su contexto con el propósito de conseguir un fin común. Otro término de significante relevancia muy presente en el texto es “feminización de la pobreza”. Este concepto hace referencia al hecho de que, en la actualidad, la situación de pobreza aparezca más entre el colectivo de las mujeres que en el de los hombres por motivos como la desigualdad en los salarios y en los despidos laborales o el mayor porcentaje de responsabilidades económicas a las que tienen que hacer frente las mujeres.

A raíz del debate del texto, surgió uno de los temas que, valga la redundancia, más debate genera en nuestra sociedad actual: la tolerancia. Lo más peculiar de este debate se halló en la visión que se le dio a la palabra tolerancia. ¿De verdad somos tan tolerantes cómo presumimos ser? No puedo evitar acordarme de cómo en un debate de una clase del año pasado, si no recuerdo mal, de la asignatura de Estructura social contemporánea andaluza, una compañera fue casi tachada de intolerante por una malinterpretación de una serie de comentarios relacionados con el tema del burka en las instituciones escolares. Si tolerancia significa respeto de opinión, yo me planteo: ¿por qué condenamos a las hogueras de miradas de desprecio justo y señalamientos con el dedo a cualquiera que presente el mínimo atisbo de misoginia, xenofobia, homofobia, etc. y presumimos luego de tolerantes?, ¿hasta qué punto somos tolerantes?, ¿Hasta qué punto conviene ser tolerante?...

Otro tema abordado en el artículo estudiado es la insuficiencia del universal sistema de protección social español. Como dice F. Lorenzo: “es necesaria una mayor inversión en derechos sociales”. Aunque la realidad sea más compleja que la teoría, la regla sigue teniendo utilidad: a mayor inversión en formación y empleo, mayores beneficios económicos y más calidad de vida. Si esto no ocurre, la pobreza y la exclusión social seguirán más que presentes en nuestra realidad. Pobreza que, como también se trata en el texto, no es exclusión pero puede llevar a ella.

Porque, si algo queda claro es la diferencia entre pobreza y exclusión social, la primera hace referencia a la escasez económica y la segunda se relaciona con la situación de marginación y de desigualdad de oportunidades, y que la tolerancia puede ser tan “tolerante” como aquel que la aplica considere.

Comenzar nunca es fácil...

Como dice el dicho: “comenzar nunca es fácil”. En el curso que acabamos de comenzar, con la asignatura Intervención educativa ante problemas de desadaptación social se confirma esta regla. Ante una asignatura cuyo título suena muy “de lo nuestro”, pero del que, como en la mayoría de los términos de esta carrera, no sabría definir claramente en qué consiste, me siento dispuesto a aprender todos los conocimientos que se brinden, siempre que beneficie la formación profesional y personal.

Aun sin haber profundizado mucho en qué es la desadaptación social, se podría deducir que este concepto hace referencia a todas aquellas personas cuyo desarrollo en la sociedad no se produce de una manera lo suficientemente satisfactoria. Con esta asignatura, espero, como mínimo, tener una mejor y más clara idea de lo qué es desadaptación social y otros términos relevantes de la materia como inadaptación social, exclusión social, desigualdad social, etc. Además, entre otras nociones, también sería más que conveniente saber cuáles son los grupos de personas que se ven afectados por este fenómeno, así como sus características y el modo más oportuno de intervenir con ellos.

El uso del blog como herramienta de aprendizaje y de evaluación no es nada novedoso, aunque su utilidad espero que sí lo sea, dado que en otras ocasiones el esfuerzo dedicado a la elaboración de éste no se ha visto compensando en cuanto a valoración o a aprendizaje personal se refiere.

No obstante, como futuros trabajadores de lo social cada vez más conscientes de las dificultades de la realidad, este tipo de infortunios no debe suponer un obstáculo sino una motivación más que estimula nuestra ilusión por convertirnos en un futuro no muy lejano en profesionales competentes realmente concienciados y conscientes de la importancia de nuestra labor.