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"Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad". D.L. Córdoba

lunes, 6 de diciembre de 2010

De conceptos va el asunto III y última

Completando la entrada anterior, hay otros conceptos que aunque no se trataron en la clase del pasado jueves 25 de noviembre, sí que se les hacía referencia en las lecturas.

Me llama la atención la cantidad de términos relacionados con la pobreza y la facilidad para construir los mismos. Uno de ellos es el de “pobreza encubierta” para hacer referencia al hecho de no reconocer una situación de pobreza por quien o quienes la padecen, por vergüenza, o por la sociedad. Otro es el de “cultura de la pobreza” para mencionar la transmisión de generación en generación de dicha situación, de la cual cada vez es más difícil escapar. Actualmente, los principales factores que, a grosso modo, favorecen la aparición de este fenómeno son el agotamiento del modelo de pleno empleo, los cambios en las estructuras familiares y en los ciclos vitales y la ruptura del consenso en torno a las estructuras del bienestar social. El “umbral de pobreza” es ese intento cuantitativo de control de la pobreza que sirve para medirla y establecer distintos grados de la misma (pobreza relativa, pobreza absoluta…). Es curioso, pues, que se siga estimando la pobreza en base a términos cuantitativos cuando el Consejo de las Comunidades Europeas genera en 1984 una nueva visión de la idea de pobreza como algo no sólo económico, y por tanto no solo numérico…

Otros dos cálculos son el Índice de Desarrollo Humano y el Índice de Gini. El primero, creado por la ONU, indica los avances promedio de un país a partir de la esperanza de vida, la educación formal y el PIB per cápita. El segundo, creado por la UE, informa si la distribución de ingresos en un país es equitativa o cuánto se aleja de serlo.

En cuanto a los programas sociales contra la pobreza y la exclusión social, nos centraremos en los Planes Nacionales de Acción para la Inclusión Social (PNAIS), derivados del Programa Europeo de Lucha contra la Exclusión Social. Dentro de estos, los “salarios sociales” o rentas mínimas que cada Comunidad Autónoma presta a los ciudadanos tienen la finalidad de proveerles en situaciones graves o de necesidad con una ayuda económica sumada a una intervención social que favorezca su integración. Cabe decir de esa medida que, según la investigación realizada por Cáritas (eso sí, hace casi quince años), aquellas personas que recibieron esta ayuda demostraron una mejoría en sus condiciones de vida y en la participación en actuaciones complementarias de inserción, y que solo un número muy limitado usaba recurrentemente dicha prestación.

1 comentarios:

Almudena Martínez Gimeno dijo...

Hola Paco,
tu blog en general va muy bien. Sueles rehacer o completar las actividades en las que te aporto algún consejo y tu nivel de extracción de contenidos de todo lo que hacemos es muy bueno. Te recomiendo cuides un poco algunas expresiones que de vez en cuando suenan algo coloquiales y metas aunque sea de vez en cuando algo sobre el trabajo en grupo o sobre cualquier recurso voluntario que hayas encontrado. De momento muy buen trabajo

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